jueves, 13 de marzo de 2014

EL CUADRO DE PACHÓN

Los domingos por la mañana iba a veros jugar al estadio de las Margaritas. Por aquel entonces, los chavales que no habíamos cumplido aún los catorce años teníamos un carnet especial gratuito. El mío aún lo conservo de recuerdo. En la parte delantera tiene una foto en la que tengo cara de niño y por detrás viene la fecha en la que cumplía catorce años. Aquellos que teníamos ese carnet entrábamos por una puerta al lado de la puerta principal. Después de entrar en el estadio nos poníamos en el fondo más cercano a la Avenida de las Ciudades y allí esperábamos a que comenzara el partido. Mientras esperábamos podíamos oler el perfume del estadio de las Margaritas. Olía a humo de puro y césped recién regado. Las gradas del estadio no tenían mucha altura y nos costaba ver las jugadas que se producían en la otra portería. Tanto era así que había veces que teníamos que esperar a la reacción de los jugadores y el público para saber si la jugada había acabado en gol o no. Como no podía ser de otra manera, por aquel entonces las gradas no tenían asientos y las ubicaciones estaban marcadas con pintura en el hormigón para que uno permaneciera de pie en su sitio. La mayor parte de las veces nos sentábamos sobre el hormigón. Recuerdo que un día un empleado del club nos dijo que teníamos que estar de pie sobre nuestro sitio y así lo hicimos hasta que nos cansamos y nos volvimos a sentar.

Antes de comenzar cada partido se oía el himno del Getafe distorsionado a través de unos pequeños altavoces y durante el partido se oía la voz de Caballero, el portero del Geta, dando indicaciones al resto de jugadores. Gritos y más gritos. En las faltas, en los córners en contra… cuando aún no había terminado el encuentro Caballero ya estaba sin voz.

Recuerdo vagamente a algunos de los jugadores que militaban en el Getafe por aquel entonces: el ya mencionado Caballero, Rafita, Pedro, Guerrero, Montero y otros tantos que ahora mismo no recuerdo de memoria. Durante años llegaron y se fueron jugadores, pero siempre que han pasado por el Getafe les he considerado para siempre del Geta. Como si debajo de la camiseta que después vistieron siguieran teniendo el azulón que nos distingue.

En el estadio de las Margaritas he visto partidos de todos los tipos frente a rivales de segunda b y de segunda: Eibar, Leganés, Athletic de Bilbao B, Barça B, Real Madrid B. He visto a equipos que subieron a primera como el Albacete, Mallorca, Murcia así como equipos que tras llegar a primera consiguieron cosas grandes como el Deportivo de la Coruña, Betis, Alavés…

Una vez que cumplí los catorce años no renové con el Getafe. No traté de convencer a mis padres para que me ayudaran a seguir.

Después el Getafe subió a segunda, bajó a segunda b para después volver a segunda. En aquellos años jugaron en el polideportivo Juan de la Cierva. He de reconocer que en esas temporadas no estaba muy interesado en el fútbol y en el Geta. Todos los domingos por la tarde miraba el teletexto buscando el resultado que habíais cosechado esa jornada y poco más. Pero la temporada del ascenso fue diferente. Todo Getafe estaba pendiente. Subisteis a primera. Y subisteis a primera por convicción, por entusiasmo, por ganas y por confianza. Tengo un cuadro de Pachón esperando a que me den mi piso propio para colgarlo en mi casa (si me deja mi mujer). En ese cuadro se refleja todo eso. En el cuadro aparece Pachón de espaldas y la cara de perfil sonriendo. Señala a alguien después de haber marcado uno de los goles que nos dio el ascenso contra el Tenerife. El gesto es una dedicatoria pero también es un “lo sabía”, es un “podemos”, un “vamos a ganar”, un “somos mejores”. He de reconocer que mi melodía en la alarma del móvil, con la que me levanto todas las mañanas a las 5:40, es la locución del gol de Pachón que hacía el 2 a 5 al Tenerife cuando ya se sabía que subíamos a primera. Es lo que me pone las pilas para comenzar el día.

Cuando subisteis a la categoría de oro no esperábamos que aguantarais mucho. Equipo que lleva toda la vida en segunda, segunda b y que un año de repente se planta en primera. Todos pensábamos que el sueño duraría poco. Nada más lejos de la realidad. El Getafe es un equipo con una historia en primera y que ha ido cosechando victorias en otras competiciones. Y eso gracias a vosotros. A los jugadores.

Ahora si que puedo nombrar muchos más jugadores: Pachón (milagroso), Belenguer (eterno capitán), Casquero (puro ímpetu), Contra (raza), Abbondanzieri (figura), Vivar Dorado (valentía), De la Red (inteligencia), Güiza (temperamento), Manu del Moral (esas diagonales), Soldado (killer).

Recuerdo con especial cariño la semifinal de copa del Rey contra el Barça. Veníais de perder allí 5 a 2 después del gol de Messi que se va de todos (“¡pero que no te valió para nada!” digo cada vez que lo veo por la tele). En Getafe, en el estadio y en todos vosotros se respiraba un “se puede”, un “vamos a pasar nosotros”. Y así fue. Recuerdo muy bien el gol de Casquero. Un Casquerazo. Pegada de bolea tremenda, parece que el balón va a coger altura y se va a ir por las nubes pero no es así y acaba en el fondo de la red. En el descanso aún íbais 2 a 0. Luego el gol de Vivar Dorado y el de Güiza. Aquel día me hice un chichón de los gordos al saltar en mi casa con el tercer gol. Me dí con el marco de la puerta. Después la final de copa contra el Sevilla. Ellos metieron la que tuvieron. Vosotros no. Y poco más…

Al año siguiente jugamos UEFA y fuimos la sorpresa. Eliminamos al Twente sufriendo y gracias a la parada de Abbondanzieri de un penalti. Ganasteis al Tothenham inglés gracias a un golazo de Braulio. Ganasteis al Anderlecht, empatasteis con el AEK de Atenas en Grecia y le goleasteis aquí por 3 a 0. Eliminasteis al Benfica y llegasteis a la eliminatoria frente al Bayern. Resulta que los alemanes ni siquiera sabían donde estaba nuestra ciudad. Mal asunto… Allí jugasteis un gran partido donde empatamos a 1 con un gol del gran Cosmin Contra. La pelota entró muy despacito en la portería. Fue un tiro sin mucha potencia pero con mucha colocación. Kahn y los defensas no pudieron hacer nada por evitar el gol allí donde solo un equipo español ha ganado al Bayern, el Deportivo de la Coruña.

La vuelta se disputó un 10 de abril de 2008. Nunca olvidaré esa fecha. En el minuto 4 nos quedamos con 10 por expulsión de De la Red y la grada se temía lo peor. Adiós al sueño. Pero aguantásteis. Entró Belenguer para ocuparse de Luca Toni en la defensa. Antes del descanso, Contra nos puso por delante. Recuerdo que en la celebración del gol un amigo me cogió en bolandas cuando él tenía sus pies apoyados sobre el reposaespaldas del asiento. Si nos llegamos a caer nos matamos. La segunda parte nos tocó sufrir. En los últimos minutos del partido Ribery aprovechó un rechace en el área y empataron. Nos fuimos a la prórroga. Al poco de comenzar el tiempo extra llegó el señor Casquero y le metió un Casquerazo al señor Kahn que a pesar de la estirada no pudo evitar el gol. Gritamos de alegría, no nos lo podíamos creer. Dos minutos después Braulio marcó el 3 a 1 y el Coliseum rugía y temblaba. Después Luca Toni aprovechó un balón mal bloqueado del Pato Abbondanzieri 3 a 2. Y en el maldito minuto 117 otra vez Luca Toni marcó el 3 a 3 para el Bayern. Todos nos quedamos congelados. De vuelta para casa fui andando (tampoco funcionaba a esas horas el metro) y pasé por un parque de Getafe. No había luces o no las recuerdo. Todo estaba negro, oscuro y frío. No conseguí pegar ojo hasta las 4 de la mañana y a las 6 me levantaba. A pesar del disgusto por aquel partido, al año siguiente me descargué los partidos de esa eliminatoria. Los he visto alguna que otra vez. Al cabo del tiempo he aprendido a saborear la victoria en esa derrota. Fuimos capaces de jugar un campeonato de la UEFA de matrícula y les plantamos cara a todo unos campeones de Europa, el Benfica y el Bayern. Me sorprendió Belenguer en una de sus últimas entrevistas que declaró que no había visto, ni quería ver el partido Getafe- Bayern. Si pudiera le diría que lo viera. Él hizo un partidazo cubriendo a Luca Toni. Es para sentise orgulloso.

Después llegó vuestra segunda final en la copa del Rey y el propio Rey iba con vosotros. Recuerdo que dijo algo así: “me gustaría que ganara quien perdió el otro día…” también es cierto que tampoco perdisteis… Esa final la dejasteis de ganar en menos de 10 minutos, lo que tardaron en meteros dos goles. Después recortó Granero de penalti pero en la segunda parte Morientes nos remató con el 3 a 1 final.

Después de aquello jugasteis una temporada en la UEFA. No pasamos de la liguilla.

De las temporadas siguientes recuerdo grandes partidos como el 1 a 0 frente al Villareal jugando con uno menos. Partidazos contra el Bilbao, Real Madrid e incluso contra el Betis de esta temporada.

También habéis vivido situaciones más dramáticas en las que os habéis salvado del descenso en la última jornada (en Santander y en San Sebastián) y esas situaciones me recuerdan en la que estáis ahora. Viendo los equipos en los que habéis jugado anteriormente sé que habéis vivido situaciones peores que la que actualmente estáis viviendo y habéis seguido hacia delante. Por eso os pido que no dejeis de intentar ganar en cada partido, seguid confiando en vosotros mismos y en cada jugada, regate o disparo a puerta que hagáis. Y aunque no salga como habíais pensado, seguid intentandolo porque así es la historia del Geta: habla de la constancia, la perseverancia y de saberse reponer frente a las derrotas. Asi lo transmite el cuadro de Pachon: SE PUEDE, VAMOS A GANAR, SOMOS MEJORES Y LO VAMOS A DEMOSTRAR. ¡VAMOS GETA!

jueves, 14 de noviembre de 2013

Gracias y adiós... o quizá un hasta luego.


En los últimos tiempos no he podido escribir mucho en el blog, debido fundamentalmente a cuestiones de trabajo. Aunque también ha habido otras muchas cuestiones, además de las laborales, que no me han dejado tiempo para escribir.

Comentaros que no he dejado de pedalearcorreronadar. He participado en carreras, he montado en bicicleta… Tampoco he dejado de leer cuestiones relativas al deporte.

Pese a que aún me quedan muchos temas de los que escribir, viendo que apenas puedo seguir escribiendo en el blog he pensado que lo mejor es dejarlo. Tiene 50 entradas donde he intentado plasmar de la mejor manera bastantes recomendaciones para cuando practiquéis deporte. Recordad que estas recomendaciones nacen de mis propias equivocaciones, por lo que aprovechadlas. Quizá algunas de ellas son debatibles, pero ahí las tenéis para tener otro punto de vista. Hay crónicas de carreras e historias que os pueden entretener y también os he intentado plasmar los valores que me han transmitido todos estos años practicando deporte.

También quiero agradecer a la gente que me ha estado ayudando a crear y mantener el blog:

A mi madre por escribir el primer comentario que nunca fue publicado. Por aquel entonces tenía configurado una opción que no dejaba publicar cualquier comentario y ni siquiera llegó a mi carpeta de comentarios a supervisar. No sé el contenido del mensaje pero sí sé lo que querías poner, ¡Gracias mamá!

A mis hermanos que cada vez que publicaba en una red social alguna de las entradas no paraban de comentarla y de publicarla en su propio muro. Gracias.

Gracias también a ti papá, no te pongas celosón…

A Ruth, Mónica y a todos aquellos que me habéis comentado que: la imagen corporativa no era la adecuada o que habéis opinado de los colores o el tipo de letra o las configuraciones varias. Soy técnico y me preocupa más el contenido que el continente… pero el blog me ha enseñado que la imagen también es importante. Gracias también a vosotros.

Al Vinagre, una bestia parda sobre la bicicleta que se dedicó a enviar la dirección web a todos sus amigos. ¡No veáis el subidón que dieron las visitas cuando lo envió! Sé que alguno de esos aún quedan y les digo: tenemos un amigo con un corazón que no le cabe en el pecho. Gracias Vinagre.

A Dani, mi profe de gaita. Gran seguidor del blog. Un auténtico genio y mejor persona. Desborda tanto amor por lo que hace que si diera clases de ganchillo también me apuntaría para que me enseñara (aunque no me atrae para nada el ganchillo). Tengo que confesaros que hay algunas clases en las que me ha transmitido tantas cosas que son más difíciles de digerir que una maratón. Y creedme si os digo que es difícil digerir una maratón… Gracias Dani.

Gracias a Yare, Víctor y Laura por ese viaje desde San Martín de Valdeiglesias hasta Getafe recomendándome temas para escribir. Y gracias por vuestros comentarios.

Gracias a todos los que habéis escrito en el blog pese a mi insistencia: mi hermana Moni, Capy, Maribel. Gracias.

Tengo claro lo mejor que me ha dado el deporte en todos estos años: las personas. Algunas al recordarlas me hacen sonreír, otras hacen que el vello se me ponga de punta, otras me hacen sentir parte de algo… Gracias, gracias a todos vosotros.

Y como no podía ser de otra manera: gracias a ti, Maribel. Que me has apoyado en la iniciativa, que me has revisado lo que escribía, que me has animado para darle vueltas al blog para hacerlo más participativo, que me has sugerido temas para comentar... Eres una CAMPEONA con todo lo que eso significa de perseverancia, abnegación, sacrificio, pureza, alegría y honestidad… (tenía pensada una entrada para describir lo que para mí son los auténticos CAMPEONES y tú lo defines muy bien). ¡Te quiero!

El poco tiempo que tenía para el blog lo voy a invertir en otro proyecto. Es un proyecto a largo plazo pero que empiezo a tener claro: quiero escribir un libro. Será un libro biográfico e histórico para el que me tengo que documentar bastante, incluso batallaré con un idioma que no domino. Este libro hablará de la historia de la Europa de finales de los treinta del siglo pasado, de la Italia de los cuarenta, de judíos, de bicicletas, del Tour, del Giro, de los puertos de los Alpes, de ciclismo, de un ciclista en particular pero también de varios de ellos. Le debo bastante a la bicicleta y quiero darle un buen homenaje.  

Quizá esto se quede en nada, pero sería la excusa perfecta para ir a visitar una ciudad italiana que Maribel y yo tenemos muchas ganas de visitar.

Y si finalmente lo escribo ya solo me quedará tener un hijo. Porque el árbol lo planté hace muchos años, pero no recuerdo donde…

Aquí os dejo las direcciones web de las entradas hasta que blogspot decida:

Título entrada
web
Para empezar
Estirar
Estirar II
La media maratón de Valdemoro
Edificando la base
Un motivo para terminar
Un poquito de fisiología
Maratón de Madrid 2013
Alimentación y deporte (I)
Alimentación y deporte (II)
Hidratación
Carrera contra el VIH
Carrera nike H2O
Alimentación y deporte (III)
Ejercicios de los músculos del tronco (I)
Ejercicios de los músculos del tronco (II)
Valores I. Esfuerzo
Prueba por relevos de Leganés
Los desarrollos de la bicicleta
Valores II. Sacrificio
Cadencia de pedaleo
Carrera por la esclerosis múltiple
Tipos de fibras musculares
Técnica de Carrera
Valores III. Saber perder
http://pedaleacorrenada.blogspot.com.es/2013/05/valores-iii-saber-perder.html
Media maratón por relevos de Móstoles
Chuches y tornillos de la bicicleta
Valores IV. Soledad
Razones para hacer deporte
El flujo
Estilos de natación. Estilo Crol
Principios generales del entrenamiento
La Carrera de San Juan
Estilos de natación. Estilo Braza
Rodaje fraccionado
Bahamontes y el Tour de 1957
Carrera del VIH
Miguel Poblet y la Milán San Remo
Bucear
Zátopek, un campeón en todos los sentidos.
La París- Roubaix y el león de Flandes
Carlos Sastre
Entrenamiento piramidal
La morcuera y canencia by Capy
Entrenamiento progresivo
Entrena cuestas, cueste lo que cueste
Nuevo tipo de estructuración del entrenamiento. La periodización inversa
Mi primera pájara
Duatlon de Valdebebas
Valores V. Disfrutar y amar lo que uno hace

 
 



 

martes, 1 de octubre de 2013

Valores V. Disfrutar y amar lo que uno hace.


Hace relativamente poco comencé a leer el libro Nacidos para correr que no terminé. El libro trata sobre un pueblo nativo de México llamado Tarahumara, donde llevan dedicándose a correr casi todo el día desde hace bastantes generaciones. Además de correr durante varias horas también hay que tener en cuenta que lo hacen casi descalzos. Un buen día, a través de un estadounidense, deciden correr una de las carreras de ultrafondo más duras del mundo denominada Badwater. Esta carrera tiene un recorrido de algo más de 215 km y une los puntos más alto y más bajo de Estados Unidos. Parte de ella discurre por el Valle de la Muerte donde se pueden alcanzar temperaturas de 49ºC a la sombra. Es en esa carrera donde los Tarahumaras se dan a conocer internacionalmente. 

No terminé el libro ya que no se centra en cuestiones técnicas de los protagonistas sino en cuestiones curiosas y exageradas de éstos. Pero si algo positivo saqué del libro es que la razón principal por la que los Tarahumara son capaces de llegar a correr durante todo el día y casi descalzos es por que disfrutan y aman lo que hacen. Eso a pesar de que, aunque tengan la preparación de toda una vida corriendo, tengan días que no les apetecerá nada correr o que un día corriendo no se encuentren en su mejor momento y quieran abandonar. Esto también queda reflejado en el libro.

Y es que cuando disfrutas y amas lo que haces, los obstáculos que te encuentras no son tan difíciles de sortear. También cuando amas lo que haces lo conviertes en algo que te traspasa a ti mismo. Al fin y al cabo eso es amar a alguien: ponerlo por encima tuyo, haciéndolo más importante que tú mismo. Y en el deporte, como en otras facetas de la vida, intento disfrutar y amar lo que hago.

Si algunos me han sabido transmitir todo esto, esos son mis padres.

Mi padre fue médico. Recuerdo que cuando me levantaba por las mañanas para ir al colegio, al llegar a la cocina para desayunar podía ver reflejada la luz del despacho de mi padre en una de las puertas de casa. Era muy temprano y mi padre ya llevaba tiempo estudiando y eso que su jornada laboral del día anterior solía acabar de noche en la consulta que teníamos en casa para pocas horas después de empezar a estudiar, comenzar de nuevo su jornada laboral. Siempre estaba al día de medicina con su pila de revistas y libros por leer, siempre listo para servir a cualquier paciente. Su amor por la medicina estaba por encima de él mismo.

Mi madre siempre ha estado entregada por su familia y sus hijos. Y también ayudando en la consulta de casa. Por las mañanas era la que nos levantaba, preparaba el desayuno y nos llevaba al colegio. Recuerdo como preparaba las cenas yendo y viniendo de la consulta a la cocina. Cuando necesitábamos algo y ella estaba en la consulta descolgábamos el teléfono, marcábamos el número 0 y hablábamos con ella. Siempre con su familia por encima de ella misma.

Quizá todo esto te suene y te recuerde a tus propios padres: siempre trabajando y siempre entregados a todos y cada uno de sus hijos por encima de ellos mismos. Yo lo valoro y me he dado cuenta que me lo han transmitido para entregarme y amar lo que uno hace. Quizá tú también puedas valorarlo.