domingo, 12 de mayo de 2013

Alimentación y deporte (III)


Para acabar con las entradas dedicadas a la alimentación y al deporte y recordándote que hemos hecho una primera aproximación, que hemos seguido hablando de hidratosde carbono y de hidratación terminamos hablando de la dieta a llevar a cabo si practicas habitualmente deporte.

Para que la dieta sea apropiada, sus componentes energéticos (glúcidos, lípidos y proteínas) deben participar en determinadas proporciones.

Reparto por macronutrientes:
·         Hidratos de carbono: de 50-60%.
·         Lípidos: 20-30%
·         Proteínas: 12-20%

Reparto por comida:
La ingesta calórica debe distribuirse de forma correcta entre las distintas comidas del día:
a)      Desayuno: Representa una ingesta de energía y nutrientes clave en el equilibrio nutricional. En los últimos años se ha destacado la importancia del desayuno. Se ha comprobado que un desayuno inadecuado ocasiona cambios metabólicos que pueden tener un efecto negativo en el control del peso. Debe realizarse una ingesta destacada de hidratos de carbono en forma de cereales o tostada, lácteo y alguna pieza de fruta.

b)      Tentempié a media mañana: Se deben evitar ayunos superiores a las 3-4 horas. Este nuevo pequeño desayuno debe estar compuesto por alimentos de fácil asimilación (fruta, batidos, pequeños bocadillos…)

c)       Comida: En el caso del deportista, en esta comida hay que incluir raciones de proteínas. Es recomendable el aporte de proteínas de origen vegetal en forma de legumbres junto a carne o pescado.

d)      Merienda: Al igual que por la mañana, deben evitarse períodos prolongados de ayuno. Se pueden incluir zumos o fruta, yogures, frutos secos.

e)      Cena: Más importante cuando la comida ha sido liviana. Es recomendable que sean alimentos elaborados al vapor o hervidos ya que ayudarán a la digestión. En el deportista se recomienda una participación destacada de hidratos de carbono.

En la siguiente tabla se indica un ejemplo de pauta y elaboración de una dieta para un día con un aporte calórico normal.

Raciones diarias recomendadas
Grupos de alimentos
Subgrupos
Medida casera por ración
Alimento
Gramaje (gr)
 2/3
Verduras

1 plato
Guisantes congelados
180   
1 plato
Maíz
180   
1 plato
Verduras crudas
200   
1 plato
Ensalada variada
200   
1 unidad grande
Pimiento rojo
250   
1 unidad grande
Tomate
250   
3/6
Farináceos

1 porción pequeña
Pan blanco
60   
1 plato
Patata
250   
1 plato
Pasta
60   
1 plato
Arroz
60   
1 plato
Legumbre
60   
2 medidas individuales
Cereales
60   
6 unidades
Biscotes
70   
8 unidades
Galletas
50   
2/3
Frutas

1 pieza
Fruta
120   
2 piezas
Mandarinas
120   
2 piezas
Albaricoques
120   
2 piezas
Ciruelas
120   
medio bol
Fresones
100   
medio bol
Cerezas
100   
2 rodajas
Melón, sandía
200   
1 copa
Zumo de frutas
120   
1 puñado
Fruta desecada
20   
2 unidades
Higos
20   
2/4
Lácteos
Leche y yogur
1 vaso
Leche
200   
2 unidades
Yogur
250   
Quesos
1 porción
Queso fresco
80   
1 loncha
Queso semicurado
40   
2 cucharadas
Queso seco rallado
20   
2 unidades
Queso en porciones
36   
1,5/2,5
Alimentos proteicos

1 ración
Pescado blanco
125   

1 ración
Pescado azul
125   

2 latas
Pescado en conserva
80   

2 unidades
Huevo
100   

2 lonchas
Jamón york
80   

2 lonchas
Jamón salado y curado
80   

1 plato
Legumbre seca
60   
3/5
Grasas
Aceites
1 cucharada
Aceite de oliva
10   
1 cucharada
Aceite de girasol
10   
Otras grasas
1 ración
Mantequilla
10   
1 ración
Margarina
10   
1 cucharadita
Mayonesa
10   
4 cucharadas
Nata líquida
40   
1 puñado
Frutos secos
15   

jueves, 9 de mayo de 2013

Carrera Nike H2O


La fuerza no proviene de la capacidad física, sino de una voluntad indómita. Mahatma Gandhi.

“Conócete a ti mismo”… rezaba en el Templo de Apolo en Delfos, una frase que hubiera podido escribir Sócrates, padre de la filosofía.

Lo que fui… Nunca hice deporte. Nunca me llamó la atención. La razón puede deberse a que, estando en el colegio, era una niña grande, más grande que la media, a lo largo y ancho… Eso significaba que era diferente con respecto a los demás, que, en  clase de educación física, eran mejores y más rápidos. Yo era muy lista, pero  en aquella hora semanal, no podía demostrar mi valía, no podía estar a la altura, seguramente porque yo misma me lo creía. 

Lo que soy… Ciertamente he conocido el senderismo, buceo, piragüismo, natación, patinaje, escalada… Son prácticas que me encantan pero mi dificultad es que no soy constante, no con el deporte. Quizás es porque priorizo con otros aspectos de mi vida: mi pareja, el trabajo y la casa. Suena a excusa pero es mi realidad. Hasta hace poco no sabía buscar tiempo para mi (sinceramente, aún no sé muy bien) para centrarme en algo que yo quiera hacer, algo que no sea un deber. Sabes de qué hablo, ¿verdad? Seguro que tu también rellenas los huecos de tiempo que te sobran con el odiado “tengo que”.  Créeme, tengo cientos de listas con cosas por hacer…  Borro y marco, borro y marco… ¡Qué agotamiento!

Hace poco, debido a mi volumen de trabajo y su responsabilidad (doy gracias por tener un trabajo), empecé a sentir taquicardias por las noches, en una conversación con un amigo me quedaba sin aire y se me aceleraba el corazón, otras veces mi cuerpo se agarrotaba mientras cocinaba… Durante un tiempo estas sensaciones se multiplicaron día a día, ya no eran episodios esporádicos, se repetían constantemente y me dejaban agotada. Entendí que eran alarmas que mi cuerpo me estaba enviando, diciéndome claramente, “algo no estas haciendo bien”, “¿cuánto tiempo podrás seguir así?” La realidad más cruel la observé, no mirándome en el espejo, si no a través de los ojos de mi marido, enfadado, asustado y preocupado. En ese momento, dejé de pensar que podía con todo, que era imprescindible, para pensar fríamente: “tengo un problema... Yo soy el problema”. Es curioso que, una vez detectado el origen del mal, sea medianamente fácil ponerle solución. Una mujer a la que admiro profundamente, Jose (y a su marido, el Sr. Ducatti), en  el Camino de Santiago, me dijo que estaba en el momento para empezar a cuidarme... En ello estoy, intentando cambiar.

Lo que seré… Mi primera carrera, quizás mi punto de inflexión…  Mi amiga Noelia me propuso hacer la carrera de la mujer, este pasado domingo 5 de Mayo. El problema, 7 km me separaban de la meta, y mi cuerpo, más flexible por las pocas sesiones que llevo de Yoga, hacía meses que no corría. (No os quiero confundir: puedo andar sin conocimiento en marchas de senderismo ó trekking. Me encanta. La otra cruz de la moneda es que me he puesto mayas y he salido a correr 5 veces en los 10 años que estoy con mi chico… Es decir… deportista, deportista… pues no). Le di muchas vueltas. Me planteé hacer una de menos kilómetros, algo que yo pudiera hacer. Algo que fuera un objetivo cercano y, sobre todo, algo que pudiera hacer con mi Carlos, alguien que, incansablemente, durante mucho tiempo, ha intentado motivarme para hacer cosas con él (me compró una bici, me compró mayas y unas deportivas para correr...). 
 
Él, a quien he perseguido por calles, metros, buses en carreras que nos han llevado desde Cantabria a Cuenca, muchas en Madrid, como la San Silvestre Vallecana Internacional o la Maratón. Me enteré por casualidad de la carrera Nike Running, de 5 km, en Rivas (¡gracias Iris!) Sin pensármelo dos veces, se lo comenté a Carlos y a mi amiga Noe. Finalmente, nos apuntamos Carlos y yo, y otra gran amiga, Laurita. No salimos a entrenar ya que la carrera estaba muy cerca y porque al no tener coche para movernos, no sabíamos si podríamos ir a la carrera. Gracias a nuestro ángel de la guarda, Joaquín, pudimos hacerlo... 

Llegamos muy temprano, el inicio de la carrera (y el final), era prácticamente en la entrada de la tienda Nike del centro comercial H2O. Había algo de gente pero seguro que llegarían más personas. Haciendo algo de tiempo, dimos alguna vuelta por la tienda, re-desayunamos y calentamos un poquito. El circuito tenía una parte chula en tierra y otra parte en el párking y consistía en dar dos vueltas. Nuestra carrera, la de 5 km, compartía recorrido y tiempo, con la gente que se había inscrito para la de 10km. 

En la salida, nos situamos detrás para que los fuertes y los que creen que pueden serlo, no nos tuvieran de obstáculos. La marcha la iniciamos a un ritmo tranquilo, sin prisas. Cierto es que nos adelantaban algunos que en poco más de un kilómetro, bajaban el ritmo considerablemente o se ponían a andar. Nosotras dosificamos nuestras fuerzas, sin agotarnos, para que pudiéramos llegar al final sin complicaciones. La primera vuelta al circuito, la parte de la tierra, era muy cómoda, muy fácil y llevadera. 

La parte del párking, 8 vueltas en zigzag, era lo peor, el golpe psicológico que te susurra “qué haces aquí”. La monotonía de esta parte no pudo con nosotras. Continuamos a un buen ritmo, guiadas en todo momento por Carlos y Joaquín que nos animaban constantemente, preguntándonos que tal estábamos, ofreciéndonos agua, haciéndonos fotos… Vamos, ¡un lujo! Adelantamos y dejamos atrás a varios compañeros. Seguimos, viendo la meta muy cerca, los escasos metros eran separados por la monotonía del zigzag. Hacía un calor de justicia, me quité la camiseta que llevaba para que Carlos pudiera ver el mensaje que le había escrito en la de tirantes que llevaba: No te des por vencido. ¡Puedes con todo! Ayúdame

Sé que se emocionó, yo también, pero había que acabarla. Me despisté y empecé a apretar el ritmo, pensando que estaba en la recta de la meta. No era así, quedaban dos zigzag más. Cuando llegué a la recta Laurita apretó, seguida de Joaquín y yo intenté hacer lo mismo, pero a mis pulmones (traidores llenos de Nicotina), no se querían llenar de oxígeno, por lo que ignoré y continúe para llegar al final, diciéndole a Laura un hasta ahora. Carlos no se separó de mí. Me animaba. Escuchaba su voz por encima de mis pensamientos, “vamos campeona, ya no queda nada, vamos“. Sé que le cogí la mano entrando en meta y quise levantarla, “él es el campeón, no yo”, pensaba. Me emocioné, le abracé, le besé, y ¡a Laurita y a Joaquín! ¡A todos! La euforia se adueñó de mí, sonreía tontamente. Conseguí una victoria sobre mi misma. Ahora sé que puedo, que soy capaz, que el límite lo pongo yo. Y también sé, que sin todos ellos, sin mi Carlos, Laurita y Joaquín, no lo hubiera hecho. ¡Gracias chicos! ¡Gracias!

Conócete a ti mismo…  Llevaba 6 días sin fumar, el martes, por estrés caí… Ayer no lo hice, hoy tampoco, mañana…  Quien sabe. Mi mantra es: Ahora sé que puedo, que soy capaz,  que el límite lo pongo yo. ¡Lo conseguiré! ¡Tú también puedes!